Don Álvaro es un modesto pueblo extremeño que cuenta con unos 600 habitantes, aunque esta cifra aumenta bastante durante el estío. Como la mayoría de localidades de nuestra región, su tradición está cargada de historia, de fiestas y singularidades. Su proximidad a Mérida -dista tan solo 10 kms. de la capital- la ha convertido desde los años del éxodo rural hasta nuestros días en un municipio dormitorio, en el que se aúnan las formas de vida, costumbres y hábitos típicos del entorno rural con el ámbito laboral y los servicios propios del urbano.
Tal vez esta integración, de la cual nos sentimos orgullosos los "ahumaos" (el gentilicio popular de nuestra villa), nos convierte en un pueblo especialmente preparado y abierto a las nuevas realidades. Nuestras gentes conocen bien lo que suponen las barreras de comunicación: la práctica totalidad de los hogares conviven con la distancia de los familiares que partieron en busca del trabajo y de las comodidades de otras tierras.
Estas barreras geográficas parece que se van rompiendo poco a poco gracias a las posibilidades de transporte y comunicación. Pero todavía prevalece otro tipo de barreras, más peligrosas y resistentes. Barreras de mentalidad, de igualdad de oportunidades y de desarrollo. Las que impiden que nuestros jóvenes se encuentren con las mismas posibilidades en nuestro medio rural. Es por eso que desde la corporación municipal y los colectivos implicados en el desarrollo de nuestra entidad social tratamos de ofrecer los mismos servicios y oportunidades que en otros ámbitos, como el urbano, dotados de una mayor capacidad de maniobra. Sólo nuestra entrega y dedicación, a la que se suma el amparo recibido desde los organismos regionales, posibilita que nuestra oferta de comunidad pueda ser atrayente y prometedora.
La renovación y los nuevos planteamientos que se nos presentan al comienzo del nuevo milenio nos hace soñar aún más con la posibilidad de permanecer ocupando un sitio en nuestra sociedad. Las autopistas de la información nos hacen aún "más iguales" si cabe, lo cual nos permite participar desde el entorno rural de las últimas realidades y del futuro próximo. Además, con las nuevas redes de comunicación virtuales se hace realidad el mayor principio democrático que es el gobierno del pueblo. Lo que nos espera es la creación de un entorno de acceso libre en el que todos podemos participar y, por tanto, aportar a la comunidad nuestras ideas y opiniones para entre todos, sin distinciones, dirigir el timón y marcar el rumbo. Por todo ello consideramos de suma importancia la realización de un proyecto de futuro ambicioso.
Es una OBLIGACIÓN política el adaptarse a los nuevos medios en pro de la mejora del servicio a los ciudadanos y de la promoción de nuestras identidades culturales. De hecho, tarde o temprano, estamos convencidos que cada pueblo de España dispondrá de un sitio Web propio y que servirá de punto de encuentro para los conciudadanos. En nuestro caso deseamos ser pioneros y tomar el tren en cabeza hasta poder decir en el futuro: Esta realidad para otros novedosa existe ya para Don Álvaro desde hace tiempo. Hemos tenido tiempo para desarrollarla y seguimos en los primeros puestos. En nuestras calles persiste un adoquinado con varios siglos de historia pensado para carros y caballos por el que ahora circulan vehículos a motor. Muy pocos pueblos extremeños contaban con este tipo de calzada cuando se trabajó duro para conseguirla. Haciendo un símil sencillo podemos decir que debemos preparar el pavimento de los nuevos tiempos a su paso por Don Álvaro, acondicionando el paso de las autopistas de la información por nuestra tierra.
Presentación del Sitio Web.